Una de las formas más naturales de transportar a un bebé es el porteo. Las civilizaciones más antiguas ya utilizaban este sistema que ha perdurado hasta hoy. Es una manera práctica de moverse con tu bebé, sin perder el contacto con él en ningún momento. Pero si el porteo y la lactancia van unidos, el sistema resulta todavía mucho más recomendable. 

¿Por qué es recomendable el porteo y la lactancia?

El porteo y la lactancia forman un tándem perfecto. Por su parte, el porteo ofrece la posibilidad de mantener el contacto físico con el bebé cuando hay que moverse de un lado a otro. Además, ayuda a establecer la lactancia y facilita las tomas a demanda en cualquier lugar. Te explicamos con más detalle las ventajas.

Facilidad para amamantar

Las primeras semanas son difíciles. El porteo permite tener al pequeño cerca del pecho y darle de comer cuando lo demande. Poco a poco la mamá aprende a diferenciar las señales de que tiene hambre, mejorando la comunicación y fortaleciendo lazos afectivos. 

Aumenta la producción

Muchas madres tienen miedo a no producir suficiente alimento como para alimentar a su pequeño. La proximidad eleva los niveles hormonales de la madre. La oxitocina y la prolactina se disparan y aumentan la producción de leche. Portear al bebé da mayor accesibilidad a la teta 

Discreción

Muchas mamás no se sienten bien dando de mamar a su hijo en determinadas circunstancias. El porteo hace más discreto e íntimo el momento de alimentar a tu bebé. No importa que estés de pie o sentada, siempre será un buen momento. 

Mejora las funciones del bebé

La posición del caballito, la más habitual para dar el pecho mientras se portea, permite que el bebé digiera mejor el alimento. Al mantenerse en posición vertical se facilita la expulsión de los gases y se reduce el reflujo, tan habitual en los primeros meses de vida. 

Reduce los dolores por malas postura

Es muy habitual que muchas madres se resientan por adquirir malas posturas al dar de comer a sus bebés. La espalda y los brazos pueden recibir una sobrecarga, especialmente cuando el bebé adquiere peso. La posición ergonómica favorece una lactancia más cómoda.

Tipos de porteadores para bebés

Cada marca tiene diferentes sistemas de porteo para el bebé. Dentro de estos diseños destacan dos tipos; el fular y la mochila. Te explicamos brevemente cuales son las características de cada uno.

  • Fular. El diseño se inspira en telas que se entrelazan para sostener al pequeño. Los hay que utilizan telas elásticas y otros llevan telas normales. Se puede ajustar a cualquier mamá o bebé y siempre resultan cómodas. Son las que más facilitan dar el pecho y hacerlo con la mayor discreción. 
  • Mochila. Dentro de estas también hay mucha variedad, dependiendo de la marca. Son menos ergonómicas para el bebé que los porteadores de fular, aunque ahora hay cada vez más modelos que dan importancia a este hecho. Si portas con una de estas mochilas, asegúrate de que cumplan con esta característica.
  • Bandolera
  • Mei tai
  • Mechila

El porteo y la lactancia se complementan a la perfección. Mejoran la alimentación y los vínculos entre la mamá. Si te ha parecido útil y quieres más consejos sobre la crianza de tu pequeño, continúa leyendo los artículos de nuestro blog. 

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