Siempre se habla de lo ventajoso de dar de mamar. Es el mejor alimento que puede recibir el bebé, entre otras cosas por los nutrientes que contiene, básicos para el desarrollo del recién nacido. ¿Qué composición tiene la leche materna para que sea tan buena?

Los principales componentes de la leche materna

Casi el 90 % de la composición de la leche materna es agua. Si se evaporase, tan solo un 12 o 13 % sería materia seca rellena de nutrientes. Esa es también la razón por la que las mamás tienen tanta sed cuando dan de mamar. ¿Cómo puede ser, entonces, que sea tan beneficiosa para los bebés? 

La hidratación es básica para los seres vivos. Los adultos que no beben suficiente agua son más propensos a sufrir determinadas enfermedades. Los órganos internos necesitan agua y las células también. Teniendo en cuenta que el cuerpo humano es un 60 % agua, que el cerebro es un 70 % agua y que la sangre está compuesta en un 80 % de agua, el nutriente más abundante es… el agua. 

Pero el 12 o 13 % restante también está repleto de compuestos beneficiosos. Estos son los principales, aunque hay más. 

  • Proteínas. La leche materna puede llegar a contener más de 1000 proteínas diferentes. En ella hay hasta 20 aminoácidos diferentes, que se combinan para formar tal variedad proteica. Algunas son imprescindibles para el crecimiento. Otras mantienen en funcionamiento los órganos. Y otras, llamadas “factores de crecimiento”, ayudan a la formación de tejido.  
  • Hormonas. Muchas de las hormonas de la madre pasan al bebé. Estas producen un efecto sedante y tranquilizador. Además, contribuyen a regular los procesos naturales de sueño y activan algunos mecanismos de crecimiento. 
  • Vitaminas y minerales. Estos nutrientes proporcionan la energía y los compuestos necesarios para la formación de tejido blando y duro, como los huesos. 
  • Células. Una parte de la leche se compone de células vivas necesarias para el crecimiento, el sistema inmunitario y la regeneración. Por ejemplo, contiene glóbulos blancos y citoblastos. 
  • Anticuerpos. Muchos de los anticuerpos que posee la madre pasan al bebé a través de la leche. Le protegerán de algunas enfermedades comunes y del ataque de algunos patógenos. A esto hay que sumar las moléculas de ARN, también presentes y que ayudan a reforzar el sistema inmunitario. 
  • Ácidos grasos. La importancia de los ácidos grasos es cada vez más conocida. La leche materna abunda en ellos, elementos básicos para el desarrollo del sistema nervioso del bebé, incluido el cerebro. 
  • Azúcares. El azúcar de la leche materna es beneficioso. Entre otras cosas, sirve de combustible para las bacterias benignas, como las que ayudan a realizar la digestión. 
  • Enzimas. Las enzimas también intervienen en el sistema digestivo, facilitando la asimilación de nutrientes y minerales. También participan en la creación de anticuerpos. 

Otras característica de la leche materna

Si se habla de los componentes, hay que destacar una característica única de cada madre y que tiene relación directa con los nutrientes. Se trata de la capacidad de variar la composición de la leche en base a las necesidades del bebé y otros factores. 

Dependiendo de la época del año, de la alimentación de la madre o de la demanda, la composición de la leche materna puede cambiar. Por eso, lo más recomendable siempre es la lactancia. En Haakaa lo sabemos y por eso disponemos de una gama de productos para facilitar la lactancia. 

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