Son muchas madres que deciden crear un banco de leche materna para asegurarse de satisfacer las necesidades de alimentación de su bebé. La causa principal suele ser la vuelta al trabajo, aunque no es la única. Cuando las posibilidades de poner al pequeño al pecho son reducidas, disponer de un almacén garantiza tener leche materna siempre disponible. ¿Cuándo se debe empezar a crear esta reserva? ¿Cómo se debe hacer?

El momento perfecto para crear un banco de leche materna

El mejor momento para crear un banco de leche es cuando la mamá está preparada para hacerlo, generalmente, unos 15 días antes de la fecha señalada para el parto. Si el bebé se adelanta, no pasa nada, puedes dar de mamar y almacenar leche al mismo tiempo. Tampoco hay ningún problema si se deja para más adelante, la producción se puede subir en cualquier momento. 

Si optas por almacenar leche antes de dar a luz, has de atender a cualquier síntoma o molestia. Podría ocurrir que la lactancia generase contracciones. En una situación como esta es recomendable cesar la extracción y dejar la creación del almacén para después del parto. 

¿Cómo extraer la leche?

La extracción de la leche irá de menos a más, así que no te desesperes si los primeros días, antes de dar a luz, sacas poco e incluso nada. El pecho está diseñado para que la producción se active por las hormonas que se generan al contacto con el bebé. En algunos casos, con simplemente verlo u oírlo la leche comienza a fluir. Estos son los pasos que hay que dar: 

  • Estar relajada. El estrés es un problema para la producción de leche. Busca un entorno y un momento en el que estés sola y relajada. Pon un vídeo de tu bebé y percibirás como tus pechos se preparan. 
  • Confianza. No pienses que no lo vas a conseguir. Ten confianza en ti misma y todo irá bien. Eres una madre perfectamente capaz de producir todo el alimento que tu bebé necesita. 
  • Masajes. Masajea el pecho con suavidad y utiliza las yemas de los dedos para provocar un ligero cosquilleo, como el del bebé al acercarse al pecho. Esto activa la oxitocina que genera el reflejo de eyección. 
  • Utiliza tus manos. La mejor manera de extraer la leche es utilizar tus manos de la forma correcta. Por supuesto, tanto el pecho como las manos deben estar limpias. El sacaleches manual o eléctrico debería ser una segunda opción.  
  • Aprovechar cuando amamantas. El acto reflejo de eyección se produce en el pecho que está libre cuando das de mamar. Puedes aprovechar para extraer una cantidad con la mano o utilizar un colector para que haga ese trabajo por ti.
  • Cuidado con sobreproducción. Extrae solo la leche que necesitas y hazlo de forma escalonada. No intentes sacar una producción muy alta en unos días, ya que luego se produce una superproducción que te costará controlar. 

Almacenaje de la leche extraída

La leche extraída se puede guardar en un recipiente esterilizado por unas horas a la intemperie, alejada de la luz solar y de fuentes de calor. Otra opción es almacenarla en el refrigerador o el congelador. Estas son las condiciones que se deben cumplir en cada caso. 

  • Intemperie. Aguanta 24 horas a 15°C, 10 horas entre 16 y 22°C y 4 horas entre 22 y 25°C. Por encima de esta última temperatura no se debe mantener a la intemperie.  
  • Refrigerador. Aguanta hasta 8 días ente 0 y 4°C, sin saltos de temperatura. 
  • Congelador. Con temperatura constante de -19°C, aguanta hasta 5 meses. 

Como últimos recordatoros; no descongeles la leche bruscamente, déjala en el refrigerador por unas horas. No agites la leche cuando esté separada la parte blanca del suero, mézclala con suavidad. Caliéntala solo un poco, por debajo de los 37°C, siempre al baño maría o en calentador de biberones, y desecha directamente la que sobre. Con todo esto en cuenta, podrás crear tu propio banco de leche en casa.

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